Por Lic. Claudio Cabelluzzi
No todo está perdido
En los episodios anteriores vinimos hablamos de los diferentes cambios que se nos avecinan por la utilización de la Inteligencia Artificial y como la sociedad se reinventa para prevalecer frente a estos nuevos desafíos que afectan, desde recursos energéticos como así también la reducción de empleo y quienes a priori se verían más perjudicados por la utilización de esta herramienta.
Primero fue la automatización en la década del 70 y luego la globalización; cambios que enfrentó la sociedad, que trajeron desempleo, reducción de la calidad de vida y hasta comunidades enteras que al verse afectadas en sus economías regionales, tuvieron una migración de sus pobladores en tiempos de paz. Una investigación de mercado llevada a cabo en EE.UU. está demostrando que, por el avance de esta tecnología, los profesionales universitarios son la franja más castigada para conseguir y mantener un empleo frente a trabajadores menos calificados. Es por eso que el departamento de trabajo presentó una campaña
nacional de alfabetización de la IA, orientado al público en general, incluyendo a trabajadores y estudiantes como así también a empleadores.
El programa incluye una serie de puntos clave para el desarrollo de la IA que son desde cómo se debe direccionar la pregunta, siguiendo por su funcionamiento, la utilización práctica, evaluación de resultados y por último el uso de forma ética.
Como vemos un programa global donde se quiere alcanzar altos niveles de reconversión laboral, ya que por experiencias anteriores se sabe que la velocidad en la tecnología, frente a la velocidad en las políticas públicas, nunca van en forma
paralela.
Si nos centramos en America Latina, se calcula que el 25% de los empleos de la región están en riesgo de automatización, una de las tasas más altas del mundo a su debilidad institucional, mercados laborales más informales respecto de países más desarrollado. Haciendo un breve análisis por diferentes países de la región podemos ver que Chile realizó un trabajo conjunto entre su Centro Nacional de IA, el Ministerio de Trabajo y la Universidad de Stanford, llegando a la conclusión de que dentro de
los 100 empleos más comunes del país trasandino, hay al menos dos millones de trabajadores que ocupan puestos de baja productividad con una fuerte tendencia La automatización, y el problema radica como veníamos exponiendo anteriormente, que la velocidad de formación esta atrasada frente a la velocidad tecnológica.
Países como Brasil y Uruguay completan el grupo de pioneros en el desarrollo de estrategias regionales en materia de educación digital. El segundo grupo de países lo forman Argentina, México y Colombia, por ser los más poblados de la región; lo que tienen en común es que a pese a contar con la mayor cantidad de la fuerza laboral técnica y profesional expuesta a la automatización sus políticas públicas en materia de reconversión laboral frente a la IA, son todavía bajos o en muchos casos inexistentes.
Hasta acá lo que hicimos fue describir los diferentes escenarios que se nos pueden presentar y la idea es buscar frente a estos avatares como sortearlos y seguir adelante porque de eso se trata la vida y la primera pregunta que aparece es que podemos hacer es “¿cómo reciclarnos frente a esta situación?”, “¿cómo seguir vigente frente a tanto cambio?”. Como diría Fito Páez: “¿quién dijo que todo está perdido?”, y es así amigo lector, estamos frente a un nuevo orden mundial basado en la innovación Nconstante y con ella aparece la palabra “crisis”, que se entiende como una revolución o un renacer. Acá es donde nos paramos y decimos, o nos amigamos con la tecnología a través de estudiar, capacitarse, saliendo de nuestra zona de confort para reconvertirnos y seguir siendo competitivos en el campo laboral, o simplemente seremos unos bellos dinosaurios intelectuales en esta nueva Era del
Hielo. O mejor dicho en la Era de IA.
Para ayudarnos a pensar, la UNESCO ya trabaja sobre una agenda 2030 que busca como afrontar el futuro mientras potencias tus habilidades. En ella nos brinda cuales serán las habilidades más valiosas y no solo tecnológicas, sino también verdes, críticas y emocionales. Este programa se basa en dominar la IA con ética, ya que promueve una integridad digital y ambiental: desarrollar una IA inclusiva y respetuosa de los derechos humanos. Otro punto que aborda es el cuidado del medio ambiente, donde hace un fuerte llamado a la sustentabilidad, la economía circular y la acción, buscando practicas ecológicas desde la energía hasta el diseño, priorizando la utilización de materiales reciclables. La interdependencia global exige responsabilidad frente a empatía cultural compartida, donde resalta que el futuro se construye mediante el equilibrio entre mente, corazón y acción.
Sabemos que hay carreras u oficios que van a desaparecer, de hecho, esto ya está sucediendo y esto lo podemos apreciar por diferentes informes de países como EE.UU. o China, que están re armando su calendario académico con nuevas materias y carreras que se ajustan más a la utilización de nuevas tecnologías, para dar curso a las necesidades de la agenda del 2030 que mencionábamos en el párrafo anterior.
Entonces podemos decir que estamos frente o tenemos para dar dos noticias: una que la tecnología avanza cada vez a mayor velocidad, y la otra, que dependerá de nosotros en la medida o intención de capacitarnos y prepararnos para estos nuevos desafíos.Entonces ¿está todo perdido? Quedará a criterio de cada uno.
Hasta la próxima.




