Coparticipación en baja, obras frenadas y vecinos que no llegan a fin de mes: los municipios bonaerenses entran en zona crítica y Kicillof busca contener el impacto del modelo de Milei.
El gobernador bonaerense Axel Kicillof decidió mover una pieza clave frente al deterioro económico: convocó a intendentes oficialistas y opositores a una cumbre en La Plata para analizar el impacto del ajuste del gobierno de Javier Milei sobre los municipios. La reunión, prevista para el jueves 26 en el Salón Dorado, llega en un momento donde la recesión, la inflación persistente y la caída del consumo ya golpean de lleno en las cuentas locales.
El diagnóstico que circula en la Provincia es cada vez más crítico. La baja en la recaudación nacional redujo la masa coparticipable, afectando directamente a las provincias y, en cascada, a los municipios. A eso se suma el freno de la obra pública, cierres de fábricas y una retracción general de la actividad económica que impacta en el empleo y en la demanda social.

En ese contexto, el encuentro fue planteado bajo un título que sintetiza la preocupación oficial: “Consecuencias económicas del Gobierno de Milei en el sistema productivo y económico de la provincia de Buenos Aires y sus municipios”. También participará el ministro de Economía bonaerense, Pablo López, quien viene de exponer ante la Corte Suprema por la deuda millonaria que la Nación mantiene con la Provincia.
Menos recursos y más presión social
Los números reflejan el problema con crudeza. En enero de 2026, los 135 municipios bonaerenses recibieron $450.230 millones en transferencias provinciales. Aunque la cifra implicó un aumento nominal del 29,4% respecto al año anterior, quedó por debajo de la inflación iteranual del 32,4 %
El resultado fue una caída real del 2,24%, equivalente a más de $10.300 millones menos en términos constantes. El dato que más preocupa a los intendentes no es solo la baja, sino su composición: la coparticipación —principal fuente de libre disponibilidad, sufrió una caída de $ 42.051 millones
Ese retroceso fue parcialmente compensado por fondos específicos, como el Fondo de Financiamiento Educativo, que creció en $27.231 millones. Sin embargo, este esquema implica un condicionamiento mayor: cada vez más recursos llegan con destino definido, reduciendo el margen de maniobra de los gobiernos locales.
En paralelo, la crisis económica empieza a sentirse en la calle. Intendentes de distintos puntos de la Provincia advierten por el aumento de pedidos de ayuda para pagar alquileres, servicios básicos y deudas familiares, además de una creciente demanda de empleo en municipios que ya no logran absorberla.
El intendente de Villarino, Carlos Bevilacqua, lo planteó sin rodeos en diálogo con GRUPOLAPROVINCIA.COM: “Veo un panorama muy complejo para los municipios en los próximos meses”. Y detalló el impacto directo en su distrito: “Este mes, del proyectado, nos bajan 300 millones de pesos, lo cual significa muchísimo para lo que es el municipio”.
Coparticipación en caída y conflicto con Nación
El deterioro financiero también se inscribe en una disputa más amplia entre la Provincia y la Nación. Según detalló López, la deuda que el Estado nacional mantiene con Buenos Aires supera los $15,6 billones entre transferencias no automáticas y obras paralizadas.
Solo en el caso de ANSES, el reclamo asciende a más de $2,2 billones. “Desde la gestión del Gobernador Axel Kicillof seguiremos insistiendo para que el Gobierno nacional cumpla con las obligaciones que tiene con nuestra Provincia”, afirmó el ministro.
La caída de la coparticipación, explicada en gran parte por la baja del consumo y la recaudación del IVA, profundiza el problema. En distritos del interior y el conurbano ya se registran caídas en la cobrabilidad de tasas y aumentos en la demanda de servicios públicos, especialmente en salud.
En ese marco, algunos intendentes advierten que el margen de ajuste se agotó. “Tratamos de ser más austeros, pero va a llegar un momento en que más austeridad no podremos poner porque no va a andar el municipio”, sostuvo Bevilacqua, al describir una situación donde las gestiones locales ya están concentradas en garantizar el pago de salarios y el funcionamiento básico.
Un auxilio provincial en medio de la emergencia
Frente a este escenario, la Provincia puso en marcha herramientas para amortiguar el impacto. Entre ellas, el Fondo de Emergencia y Fortalecimiento de la Inversión Municipal, que se financiará con el 8% del endeudamiento provincial y tendrá un piso garantizado de $250.000 millones.
El esquema prevé que el 70% de los recursos se distribuya entre los municipios según el coeficiente de coparticipación, mientras que el 30% restante se destine a programas provinciales con impacto local. Además, se estableció un cronograma de desembolsos para asegurar liquidez a lo largo de 2026 y 2027.
Sin embargo, en los distritos advierten que el problema es estructural. La dependencia de recursos nacionales, en un contexto de ajuste fiscal, deja a los municipios en una situación de alta vulnerabilidad.
La cumbre convocada por Kicillof buscará, justamente, ordenar ese diagnóstico y coordinar respuestas en conjunto. Con intendentes atravesados por la urgencia cotidiana y un escenario económico que no muestra señales de recuperación, la discusión ya no pasa solo por la política, sino por la capacidad concreta de sostener el funcionamiento de los municipios.
“Estamos solamente abocados al pago de los haberes y al pago a proveedores para que la municipalidad pueda andar, no con un servicio de excelencia sino lo óptimo”.
Fuente : Pamela Orellana – Grupo la Provincia.com















