Por Lic. Claudio Cabelluzzi
T1 E2: Mi hijo El Doctor
En nuestro primer episodio hablamos de lo que es la Inteligencia Artificial (AI en Ingles – IA en español), que cambios se avecinan, los pro y contras de la utilización de esta herramienta que usamos diariamente en nuestras vidas.
Estamos frente a un nuevo “fenómeno de mercado”, y lo llamamos de esta manera, porque la demanda de la IA no frena y cada día que pasa crece su consumo; nuevos desarrollos, nuevas aplicaciones la utilizan sin descanso, lo cual
conlleva a remarcar que, frente a esto, toda la capacidad instalada a nivel mundial, solo puede cubrir entre un 5 a 7% de la demanda real.
El panorama que se aproxima en los próximos años es el siguiente: será más frecuente ver grandes estructuras al estilo de estadios de fútbol, como puede ser el Bernabéu o el Monumental, ubicados en parques industriales que no se usaran
como entidades deportivas, sino como centros de Mega Data que nos asistirán y darán “vida” –si se lo puede llamar así – a la vida cotidiana de nuestra sociedad. Nos estamos globalizando y a medida que evolucionamos, nuevos paradigmas derriban los anteriores. Por ejemplo, hoy en día exportamos energía eléctrica desde un país a otro. Uno lo genera y el otro lo recibe. Normal, ¿no? ¿Qué pasaría si les contara que los países están uno en cada punta del atlántico y la energía es transportada desde la “nube”? Esto quiere decir que el país receptor no tiene la capacidad para satisfacer la necesidad energética por infraestructura, o
cualquier otro motivo, y el país generador, desde el otro lado del océano, se lo soluciona haciendo una transferencia de datos, como si fuera una transferencia bancaria.
Y si de infraestructura hablamos, en nuestra región (desde Panamá hasta la Antártida) este tipo de modelo es imposible de realizar. No específicamente por un tema de costos, sino justamente por todo lo que se necesita en la generación de energía eléctrica: Internet y refrigeración, dos temas que son absolutamente excluyentes a la hora de definir un proyecto de estas características.
De hecho, Mark Zuckerberg, director ejecutivo de Meta, aunque es más conocido por ser el creador de Facebook, ha comprado una Central Termonuclear para darle el sustento de energía a sus productos. La Casa Blanca firmó un decreto en donde dice que las empresas que quieran desarrollar este modelo de negocios deben generar su propia energía. Si lo parafraseamos un poco, quiere decir que si se cubre la mitad de la demanda de la IA, el mundo se quedaría sin luz.
Ya habiendo hablado de los elementos que se necesitan para instalar un Data Center, su utilización y todas sus variantes, debemos abordar el siguiente tema: los cambios que puede producir (y ya está produciendo) la IA en nuestra
sociedad.
“Mi Hijo El Doctor” es una obra teatral cuyo autor, Florencio Sánchez, escribió allá por el año 1903, donde la trama se basa en el conflicto entre la tradición rural y las nuevas ideas modernizadoras en una familia gauchesca: el
padre de familia quería que su hijo estudie y tenga un título universitario; el “título” era el simbolismo de aquella época de poder progresar en la sociedad.
Hoy en día este “título” no te garantiza una salida laboral ni te deja exento de ser reemplazado por la IA. En EEUU se llevaron a cabo unas encuestas y las estadísticas afirmaron que más de un cuarto de la población que se encuentra desocupada, son graduados universitarios, sin importar el área de especialización. La periodista Annie Lowrey, conocida por escribir sobre política en la editorial multiplataforma “The Atlantic”, afirma que la perdida de trabajo será un problema estructural y no de ciclos – cuando habla de ciclos, se refiere a los diferentes periodos de tiempo en la economía de un país o de un mercado, donde
frente a la caída o baja en los indicadores, las empresas suelen reducir gastos, lo que puede terminar en desempleo. En cambio, si hay una suba del mercado, la empresa sale a contratar más personal para satisfacer la demanda.
Lo que ella intenta decir, es que el problema de los puestos de trabajo que se cubren o se reemplacen con IA no están sujetos, ni comprometidos, a estos cambios o ciclos de la economía; una vez que la vacante sea cubierta por la IA, no habrá manera de volver atrás, es decir, no existe la posibilidad que el día de mañana esa posición sea cubierta por un humano No importa de qué lado te la cancha te ubiques, sí de wing izquierdo o más de 9 al centro del área, la IA es una línea trasversal que nos cruza a todos sin importar en la posición que te guste “jugar”, y que hoy los gobiernos, economistas o investigadores, corriendo de lado sus teorías e ideologías, no pueden terminar de explicar este “fenómeno”. O lo que es aún peor, darnos una solución frente a este
nuevo paradigma de mercado.
Querido lector/a, como dije en la nota anterior, esto no es una moda, la IA
vino para quedarse y estamos viendo solo el comienzo de este “fenómeno”.
Continuará…



