El jefe de Gobierno porteño coincidió con la postura del oficialismo de modificar la legislación vigente. En ese marco, aprovechó para cuestionar el rol del Poder Judicial.
Jorge Macri volvió a manifestar su apoyo a la modificación del Régimen Penal Juvenil que impulsa Javier Milei, cuyo fin es bajar la edad de imputabilidad, que actualmente se sitúa en los 16 años, aunque aclaró que el problema en la Argentina “es el concepto de la puerta giratoria”. El jefe de Gobierno porteño endurece su discurso para competir con la agenda libertaria.
En el marco del debate que se llevará a cabo en el Congreso de la Nación, donde La Libertad Avanza aspira a reducir a 13 años el umbral mínimo de punibilidad, el alcalde reafirmó su “postura histórica” de que “a delito de adulto, pena de adulto” y reiteró su apoyo a la modificación de la legislación actual.
En sintonía con la agenda del oficialismo nacional, planteó que a la par de la reducción de la edad de imputabilidad, también se debe crear “un sistema de detención distinto al del adulto” y “especial para jóvenes y adolescentes”, dijo en diálogo con Radio Rivadavia. Los cambios que promueve el texto que tratará el Congreso incluyen la creación de institutos de detención de menores.
“No puede ir a la misma cárcel que un adulto un chico de 13, 14, 15 o 16. Tiene que estar en otro lugar porque todavía hay más esperanza de recuperarlo y salvarlo. Si lo meto en el sistema actual, probablemente lo perdamos”, indicó.
Macri remarcó que el cumplimiento de una pena para un menor requiere de un “abordaje diferente” que el que se implementa en el caso de “un reincidente de 60 años al que ya agarramos mil veces”. Según consideró, el tema requiere un debate profundo.
“La discusión profunda que nos tenemos que dar es si quien comete un delito tiene que ir detenido o no, porque el problema en la Argentina es el concepto de la puerta giratoria”, remarcó.
Respecto a las estadísticas oficiales, el jefe de Gobierno reconoció que “no es tanto el delito que cometen los menores”, sino que “son los menos”, incluso dentro de los delitos graves, pero remarcó que cuando un adolescente mata “es muy impactante”.
Siguiendo esa línea interpretativa, habló de las falencias en el sistema judicial al afirmar que si quien comete un delito “no tiene la percepción real de que puede ir detenido y que va a ir detenido, el sistema fracasa”. “Si tengo que seguir agarrando 28 veces a la misma persona antes de que la Justicia lo deje con prisión efectiva, estamos fritos”, finalizó.














